Por: Maribel Gutiérrez; Representante Residente del PNUD en Cuba

Un alto en el camino aprovechando la oportunidad del 8 de Marzo

Un nuevo Día internacional de la Mujer y otro tema inspirador que nos moviliza, a las mujeres, y a todos aquellos hombres y personas diversas para quienes la inclusión, la igualdad, los derechos de las niñas y mujeres constituyen parte central del desarrollo sostenible.  Las mujeres en el liderazgo: Lograr un futuro igualitario en un mundo COVID-19 es el argumento de fondo que en este 8 de Marzo nuevamente nos une, compromete y dinamiza en otras jornadas de conmemoración, reconocimiento, de celebraciones de los logros alcanzados, y también de alzar las voces y juntar más voluntades. El tema es ya convocatoria cotidiana de esta fecha histórica para incidir a todos los niveles, -político, técnico, de la ciudadanía, las familias, las comunidades, las redes…- para cerrar brechas de desigualdad, mover barreras estructurales, generar bienestar, llegar primero a quienes han quedado más atrás del desarrollo y algo muy relevante en este contexto: potenciar cambios transformadores en la economía del cuidado, eliminado las sobrecargas que limitan a las mujeres y promover su autocuidado y autonomía.

Para el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) y en particular para la Oficina del PNUD en Cuba, la ruta ha sido sustantivamente debatida y están claras y consensuadas las prioridades de los 4 pilares de la recuperación de la pandemia global: I) Salud primero, II) Protegiendo las personas, III) Respuesta y recuperación económica y productiva; IV) Respuesta macroeconómica y colaboración multilateral. Contamos con las capacidades de nuestra Organización; nuestras contribuciones están alineadas con la Oferta Programática 2.0 que abarca las áreas de Gobernanza, Protección Social, Economía Verde y, Transformación e Innovación Digital; y potenciamos las alianzas, financiación y estratégicas sinergias con la cooperación internacional, con las autoridades y el gobierno nacional y local, con todos sus actores y espacios del desarrollo.

Justo como eje transversal y específico, el empoderamiento de las mujeres; principio que nos guía como parte del Sistema de las Naciones Unidas en Cuba. Pues, como expresado en el documento de política entre PNUD y ONU Mujeres: “Los impactos del COVID-19 en la autonomía económica de las mujeres en América Latina y el Caribe” los impactos de la pandemia de la COVID-19 no han sido neutrales frente al género. 

Por todo ello, me permito un alto en el quehacer de la Oficina y les presento una de las iniciativas que es resultado del esfuerzo de muchos días y meses de algo más de 8 años. Les comparto la serie ECOS DEL APRENDIZAJE de OIGA CC (Optamos por la Igualdad de Género en la Adaptación al Cambio Climático); sello del proyecto cubano Basal (Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local), diseñado participativamente para abordar su componente de género y cuya apropiación y sostenibilidad pasa -y pasará- de mano en mano de quienes protagonizan otros programas y proyectos en la Isla.

Entre otros aspectos, Basal es reconocido como propuesta responsiva y transformadora en cuanto a género; por haber incluido, en condiciones de igualdad, las voces, necesidades, experiencias y nuevas propuestas de acción del personal productivo, técnico y directivo del sector agropecuario; por la formulación teórica y práctica realizada sobre la sensibilidad de género en las medidas de adaptación propuestas por el proyecto; por su legado en fomentar la comunicación y gestión del conocimiento de forma inclusiva, promotora de la igualdad y con las múltiples apuestas resultantes del “hacer un zoom” al liderazgo de las mujeres.     

El proyecto -liderado por la Agencia de Medio Ambiente (AMA) y el Instituto de Geografía Tropical (IGT) del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA); acompañado por el Ministerio de la Agricultura (Minag); implementado por PNUD y financiado por la Unión Europea (UE) y la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE)- inicia su accionar en septiembre del 2012, aprovecha cada 8 de Marzo para compartir sus buenas prácticas, y con orgullo hoy reflexiono sobre sus Ecos.

Por una parte, porque las mujeres constituyen la mayoría de quienes integran los equipos Técnicos de Género del proyecto, de sus grupos y componentes temáticos, de su personal directivo; y porque sus contribuciones son reconocidas por su alta relevancia. Por otra parte, porque los más recientes ECOS DEL APRENDIZAJE de OIGA CC fueron desarrollados en pleno proceso de enfrentamiento y respuesta a la COVID-19; y justamente estos números de la serie dedican sus páginas a compartir los resultados y desafíos de cinco proyectos locales/iniciativas afirmativas para el adelanto de las mujeres. Asimismo, porque son las mujeres de Basal artífices principales de generar e impulsar procesos de gestión del conocimiento y compartir sus saberes e interrogantes para continuar apostando al desarrollo sostenible y la igualdad, en tiempos de cambio climático y de crisis global sanitaria, de los cuidados, de la prosperidad y el bienestar humano.

Pinceladas sobre ECOS DEL APRENDIZAJE de OIGA CC

La colección ECOS DEL APRENDIZAJE -14 plegables temáticos, una presentación de la serie y una infografía con los hitos del proyecto en la promoción de la igualdad de género y la adaptación al cambio climático en el sector agropecuario-, es parte del legado de Basal para quienes se interesen por conocer cómo se concibió e implementó el componente de género en el proyecto, y a la vez analizar posibles complementariedades, apropiación, réplica o escalamiento de propuestas.

En la misma medida que se fueron desarrollando instrumentos, procesos y estrategias de OIGA CC y las medidas de adaptación ante el cambio climático, se estructuraron las entregas seriadas que constituyen un loable aporte de sistematización y la gestión del conocimiento.

A decir de uno de sus números “ECOS DEL APRENDIZAJE evidencia la utilidad de los proyectos de desarrollo como oportunidad para contribuir al cierre de brechas de género y a disminuir las vulnerabilidades que ellas acentúan. Sus plegables cuentan el impulso conseguido a prácticas innovadoras que transforman los cimientos culturales de las desigualdades entre hombres y mujeres y aportan pistas para la adaptación al cambio climático con enfoque de género en el sector agropecuario cubano”.

Revelaciones en voces de mujeres. Aprendizajes sobre su protagonismo y el liderazgo transformador por la igualdad

Cual reconocimiento a sus aportes y liderazgo, y con la seguridad de que continuarán haciendo historias colectivas de éxitos, les invito a seguir a cinco protagonistas, de igual número de iniciativas afirmativas de género, en nuestro sitio @PNUDCCUBA.

Las lecciones aprendidas documentadas de sus proyectos locales están focalizadas en el empoderamiento de las mujeres y son complementadas con aprendizajes relativos a los procesos de gestión de la igualdad y puntos clave para contribuir al liderazgo transformador por la inclusión y derechos de todas y todos. Mientras, comparto en muy breves líneas algunos de los ecos que nos expresan en la sección Como te lo cuento.

Yanet Miranda Díaz, activista comunitaria del proyecto local “Complejo OIGA CC: es­pacio de promoción de la seguridad alimentaria y la equidad de género de las mujeres del Consejo Popular Sierra Maestra” nos afirma:  “...el proyecto impulsó y facilitó la capacitación y empoderamiento de las mujeres …” y “entre los desafíos para la continuidad está lograr que sea un Complejo OIGA CC sostenible”.

Ydiana Delgado Ruíz, presidenta de la Organización de base de la ANAP de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Amistad Cuba-Países Nórdicos, protagonista del proyecto local “Cul­tivos Semiprotegidos: un espacio de OIGA CC en Güira de Melena”, resalta: “… este proyecto local dirigido a apoyar a las mujeres, su desarrollo… hace que yo me sienta más empoderada y seamos más las mujeres que nos sentimos así”.

Sandra Haideé Díaz Solís, investigadora de la Estación del Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas en Los Palacios, relata sobre la iniciativa local “Capacitación, comunicación e incidencia comunitaria para la adaptación al cambio climático y la igualdad de género”: “me permitió crecer como persona y como profe­sional, comprender la dimensión de las desigualdades de género y la nece­sidad de aumentar el conocimiento de los impactos del cambio climático ….”.

Zelmi Castro Aguilera, productora agropecuaria y lideresa de la iniciativa local “Finca-Escuela La Victoria: OIGA CC para el fortalecimiento de capacidades de productoras y técnicas de la Cooperativa de Créditos y Servicios Evelio Rodríguez”, apunta: “La palabra orgullo no alcanza a expresar lo que sentimos..”.

Yadira Arrocha, presidenta de la Cooperativa de Créditos y Servicios Rolando Valdivia, del Municipio Florida, y una de las protagonistas del proyecto local: “Auto­nomía económica y liderazgo de las mujeres para la Adaptación al Cambio Climático en el sector agropecuario”, afirma: “Las mujeres capacitadas con Basal somos emprendedoras y hemos sumado a otras muchas de nuestras cooperativas y comunidades (…)

En todos los casos, en alianza o lideradas por la Federación de Mujeres Cubanas de la comunidad, ellas son protagonistas de un grupo de más de 100 mujeres que se juntaron y participaron activamente en la construcción de las iniciativas afirmativas de género, siempre contando con el apoyo de los Equipos Técnicos de Género de Basal. Todas, de una u otra forma, se enfrentaron a resistencias y patrones socioculturales del patriarcado, que aunque erosionados, persisten; vencieron los obstáculos y el tiempo de espera para la arrancada de los proyectos locales. Muchas comparten el desafío de mantenerse como fuerza laboral activa y aumentar el número de mujeres productoras ante el impacto de emergencias socioeconómicas como la producida por la COVID; otras se han incorporado a los estudios universitarios o por primera vez ocupan puestos directivos; de cierta manera todas han impulsado cambios en sus familias y comunidades y afirman inspiradoras ideas: “si estamos empoderadas podemos continuar contribuyendo a la producción sostenible de alimentos y aportar lo aprendido”; “continuar avanzando es lo que nos une a todas y todos”; y “como en todo crecimiento se abren puertas a nuevos retos”.

Si las historias de estas mujeres les convidan a profundizar sobre las iniciativas OIGA CC de Basal y de Cuba, no duden en contactarnos y con gusto desde el proyecto y la Oficina del PNUD les acompañamos en el intercambio.  De acuerdo con la mirada de ECOS DEL APRENDIZAJE “las pistas que compartimos solo serán puntos de partida de prácticas innovadoras y de impacto que lleven por sello la igualdad y contribuyan a eliminar patrones socioculturales sexistas y estereotipos de género”.

 

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