VII Encuentro Internacional de Estudios Caribeños sobre nuevas formas de integración y cooperación entre el Caribe y América Latina

05 dic 2013

Discurso de la Sra. Bárbara Pesce-Monteiro, Coordinadora Residente del SNU y Representante Residente del PNUD en Cuba

Estimados expertos que han viajado para participar en este encuentro

Estimados embajadores

Estimados colegas  interesados en la problemática de desarrollo del Caribe

               Cuando la Cátedra de Estudios del Caribe de la Universidad de La Habana nos invitó a participar en este encuentro, la aceptación y el marcado interés fue la respuesta inmediata.  Como Sistema de Naciones Unidas – y en particular como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) - son varios los motivos que respaldaron nuestro interés en participar.

En primer lugar, porque nuestro mandato es ayudar a promover el desarrollo humano en forma sostenible en los países que ustedes representan. Por lo tanto, conocer cuáles son las principales problemáticas y profundizar en el conocimiento de  las realidades del Caribe; compartir con los estudiosos del tema su visión sobre las perspectivas de desarrollo de esta subregión; e identificar nuevas oportunidades de desarrollo, es por sobre todo un deber y una necesidad para hacer nuestro trabajo mejor.

También nos interesamos porque el PNUD pone un fuerte énfasis en sistematizar experiencias y apoyar la gestión del conocimiento que promueve el desarrollo, tanto a nivel nacional como regional. Créanme que es un privilegio poder compartir con expertos como los que están hoy en esta sala, que acumulan importantes conocimientos sobre los desafíos y perspectivas de desarrollo del Caribe.

Por un factor no menos importante, nuestro interés respondió también al mandato del PNUD de promover procesos de inter-relación económica y de cooperación sur sur entre nuestros países. En actualidad, el desarrollo estratégico trasciende las fronteras nacionales, en incluso subregionales, empujándonos hacia procesos cada vez más amplios de integración y relación entre países y grupos de ellos.  El PNUD está presente y coopera con cada uno de los países del Caribe y de América Latina, pero al mismo tiempo, promueve la transferencia de conocimientos y experiencias y una mayor interrelación entre los países de gran región. Cooperar con los centros de pensamiento e incorporar el conocimiento que acumulan a la cooperación; así como apoyar redes de intercambio, es también un interés del PNUD a escala nacional, regional  y global

Por muchos años se intercambió en torno a la llamada “distancia económica y cultural” entre las regiones latinoamericana y caribeña. Sin embargo - sin desconocer las particularidades y vulnerabilidades que enfrentan los pequeños estados insulares y que requieren de una atención particular - si se profundiza en la comprensión de ambas regiones, son muchos los desafíos e intereses comunes que podemos encontrar.

Algunas de las problemáticas comunes son las siguientes:

-        Crecientes preocupaciones por los efectos (ya visibles) y las amenazas derivadas del cambio climático,

-        La necesidad de una gestión más eficiente en términos de prevención para la reducción de riesgos de desastres, ante huracanes, sismos, penetraciones de mar y sequías intensas, por solo citar algunos ejemplos.

-        La necesidad de instrumentar estrategias dirigidas a superar la pobreza y los altos niveles de desigualdad que persisten.

-        Lograr la detención e inicio de la reversión de  la pandemia del VIH/SIDA, así como de otras enfermedades prevenibles.

-        Abordar con soluciones definitivas los problemas asociados a la seguridad ciudadana.

-        Promover el empoderamiento de la mujer y apoyar la participación activa de este sector en las agendas de desarrollo.

También son comunes oportunidades y potencialidades socio-económicas, capaces de generar progreso y activar los recursos humanos, económicos y naturales: el turismo, las industrias culturales, constituyen un claro ejemplo.

Esta lista podría ser mucho mayor, pero sólo voy a adicionar un factor común de alta relevancia: todos nuestros países requieren de estrategias de desarrollo que los interconecten con otros países y regiones, a través de procesos de encadenamiento e integración económica, social y cultural.

Cada vez con más frecuencia estos temas son objeto de la agenda global y regional de desarrollo, al tiempo que variados han sido los procesos que han estado contribuyendo a una nueva visión. 

En la región de América Latina y el Caribe se han desarrollado múltiples  percepciones y enfoques acerca de la eficacia y racionalidad de las modalidades de  integración. Asimismo, variados han sido también los procesos y mecanismos de integración que se han instrumentado, alcanzado resultados y avanzado en distintos niveles y con características diversas.

Es incuestionable que los procesos de Integración Económica y la Regionalización se han tornado cada vez más importantes para el desarrollo de las economías  nacionales.

Entre los procesos más recientes en marcha, la constitución de la CELAC ha sido un paso más en la construcción de la nueva relación latinoamericana - caribeña.

Como todo proceso de esta índole, constituye un laboratorio de aprendizaje, no exento de obstáculos y limitaciones. Pero al mismo tiempo, representa una oportunidad de repensar el vínculo entre el Caribe y la región latinoamericana, desde  una perspectiva SurSur, y basada en modelos que consoliden los espacios económicos subregionales/regionales.

               El PNUD ha manifestado su disposición de apoyar el proceso de la CELAC, incluyendo las reuniones ministeriales y avances en la integración sectorial. La próxima Cumbre, a celebrarse en La Habana en enero del 2014, será una oportunidad para avanzar en la construcción de esta alianza.  Ponemos a disposición de América Latina y el Caribe, las capacidades del PNUD y su presencia en los países de la región.

Asimismo, el PNUD también apoya a los pequeños estados insulares (SIDS) en los procesos de reflexión de cara a la agenda post 2015. Es nuestro interés que los países del Caribe estén debidamente representados y su voz sea oída, tanto en los diálogos globales de los pequeños estados insulares, como en el proceso global de la agenda de desarrollo post 2015.

Antes de terminar, aprovecho para compartir con ustedes que en el 2014 se iniciará un nuevo ciclo de cooperación del Sistema de las Naciones en Cuba. El marco de cooperación ha sido acordado con el Gobierno de Cuba, en un proceso de respuesta a prioridades estratégicas nacionales basado en las ventajas comparativas de cada una de las agencias participantes. Entre los temas abordados con un carácter transversal está la cooperación Sur Sur. Nos proponemos fomentar mayores sinergias y transferencias de experiencias con otros países de la región latinoamericana y caribeña, quienes pueden compartir con Cuba soluciones encontradas a procesos de desarrollo. Al mismo tiempo,  Cuba también podrá trasmitir sus buenas prácticas.

Les esperan dos días de intensos intercambios y estoy segura de que el conocimiento acumulado en todos ustedes será puesto a disposición del beneficio del desarrollo en nuestros países.