Crece el proyecto Manglar Vivo

14-abr-2015

En este segundo trimestre del año el proyecto estará aplicando una combinación de regeneración natural y de regeneración “artificial” (plantar) para lograr poco a poco la recuperación de la estructura, la función y los servicios de los manglares y los ecosistemas cercanos. Se realizarán además actividades de divulgación y capacitación en las escuelas, comunidades, consejos populares, las administraciones y gobiernos locales.

El principal objetivo del proyecto Manglar Vivo es aumentar la capacidad de adaptación a los efectos del cambio climático de las poblaciones que habitan en la zona costera de Artemisa y Mayabeque. Esto permitirá lograr beneficios concretos y directos a lo largo de un tramo de 84 kilómetros de costa en una de las zonas del país más vulnerable al Cambio Climático, afectada fundamentalmente por el ascenso del nivel del mar y los efectos de las tormentas. Por ser una zona costera degradada, es aquí donde los efectos de estos fenómenos generan mayores impactos  socioeconómicos negativos.

Dentro de las principales acciones previstas está el aprovechamiento del potencial ya probado de los bosques de mangle y los humedales costeros para absorber el impacto de las olas y modificar la morfología de la costa. De este modo, se amortigua la intrusión de agua de mar, mediante el anclaje de sus raíces en el sustrato de limo / arena, lo que permite además atrapar los sedimentos y disminuir los efectos de la erosión costeras. Este último resulta ser uno de los impactos más perjudiciales del cambio climático en la zona.

Por otro lado, la disminución de la intrusión salina retrasará la salinización de las tierras agrícolas que colindan al norte con la franja costera y que suministran alimentos a la zona y a la capital de país.

Al concluir el proyecto se habrán establecido y restaurado 1 199 ha de ecosistema de mangle y 1 724 ha de bosque se habrán reforestado, restaurado y enriquecido.

El proyecto beneficiará directamente a 21 500 personas con la reducción de los impactos del cambio climático anteriormente citados. Más de 270 000 recibirán los beneficios derivados de la recuperación del manglar entre los que deben destacarse: la reducción de la salinización de los suelos y las cuencas subterráneas, el incremento de la seguridad alimentaria, los beneficios económicos directos de los productores agrícolas y la concientización de toda la población entorno a un fenómeno global con impactos severos al nivel local.

A la par se estará interactuando con 8 proyectos que del mismo modo promueven acciones de desarrollo sostenibles y medidas para adaptación al cambio climático en función de la conservación de la biodiversidad y la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales, al garantizar la sostenibilidad de los servicios sociales.

El proyecto tiene un periodo de duración de cinco años y es financiado por el Fondo de Adaptación al Cambio Climático e implementado por la Agencia de Medio Ambiente y la oficina del PNUD en Cuba.