PNUD apoya programa cubano para la eliminación de sustancias nocivas a la capa de ozono

17 sep 2013

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La representante residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba, Barbara Pesce-Monteiro, llamó la atención sobre la contribución que durante la última década ha implementado esa agencia para la eliminación del consumo de los gases CFCs y HCFC, y de esa manera el país Cuba pueda cumplir con su meta de eliminar completamente el consumo de estos gases nocivos en 2030.

En su discurso, pronunciado en el acto nacional por el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, la también Coordinadora Residente del Sistema de Naciones Unidas en el país, se refirió al apoyo brindado por el PNUD para la realización del “Censo Nacional de Equipos que emplean sustancias agotadoras de la capa de Ozono”, que será publicado próximamente.

En el acto, que tuvo lugar en el Teatro Nacional de la capital cubana, se encontraban presentes la viceministra del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, América Santos; la Dra. Gisela Alonso, Presidenta de la Agencia de Medio Ambiente; además de representantes de otras agencias de Naciones Unidas y de las instituciones nacionales vinculadas al trabajo de protección de la capa de ozono.

La Representante del Sistema de Naciones Unidas en Cuba también comentó sobre los proyectos financiados por el Protocolo de Montreal e implementados por PNUD, entre los cuales destacó el actual proceso de restructuración del sector de la industria productora de espumas rígidas de Cuba, donde se apoya a la Oficina Técnica del Ozono en el reemplazo de equipos que consumen HCFC por otros más eficientes y que no usan sustancias que dañan la capa de ozono.

Señaló que otra tecnología innovadora está siendo incorporada a la planta de cemento de Siguaney, en Sancti Spíritus, a través del PNUD, para que Cuba pueda, de 2014 en adelante, destruir los gases dañinos para la capa de ozono y cerrar así el ciclo de recuperar, almacenar y eliminar los CFC y HCFC.

“Este es un importante proyecto en la región, ya que es una iniciativa piloto que Cuba está llevando a cabo y cuyas lecciones serán importantes para otros países de similares características que quieran hacer lo mismo en el Caribe y Centroamérica”, subrayó.

Pesce-Monteiro manifestó que este año la ONU propuso reflexionar sobre el siguiente lema: “Una atmosfera saludable es el Futuro que queremos”. En tal sentido, apuntó que en su mensaje por la fecha, el Secretario General llamó “una luz de esperanza”, el éxito del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono, en el empeño por aplicar las decisiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20), celebrada en 2012.

Por su parte América Santos, Viceministra del CITMA, destacó los resultados de Cuba en el avance hacia la eliminación de estas sustancias, felicitó también el éxito de la Oficina Técnica de Ozono, quienes viene realizando un arduo trabajo desde hace muchos años en la implementación de proyectos internacionales.

Igualmente, puntualizó algunos de los retos que el país debe enfrentar para lograr la total eliminación de estas sustancias al 2030, sobre todo en el sector industrial, por lo que exhortó a redoblar los esfuerzos para alcanzar esta noble meta.

El Dr. Nelson Espinosa, director de la Oficina Técnica del Ozono (OTOZ), indicó que hoy Cuba muestra aportes significativos en la eliminación de las sustancias agotadoras del bien llamado escudo de la vida. Y apuntó que entre los más notables logros figuran la supresión de los clorofluorocarbonos (CFC) en la refrigeración doméstica e industrial, y en la fabricación de aerosoles industriales y farmacéuticos con el apoyo del PNUD.

Explicó que esto último requirió de la reconversión tecnológica de las plantas encargadas de producirlos, que pasaron a elaborarlos con propelentes ecológicos no dañinos al entorno.

También mencionó el haber erradicado el uso del bromuro de metilo en la agricultura, tanto en cultivos protegidos (tabaco, café, plantas ornamentales), como en las labores de fumigación de almacenes y silos, además del consumo de halones y tetracloruro de carbono.

Para 2015, el país busca reducir 10 por ciento del consumo de HCFC, y del 35 por ciento en 2020, aunque en el mundo está previsto que esto suceda para el 2040, todo ello establecido sobre la base de los acuerdos contraídos en virtud del Protocolo de Montreal.

Entre las estrategias implementadas para lograrlo y que también cuentan con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, está el perfeccionamiento de la legislación del país, para controlar y evitar el empleo de los mismos en los procesos industriales, el desarrollo de cursos de capacitación sobre buenas prácticas de refrigeración y aire acondicionado y reconversión de equipos a alternativas libres de HCFC.

Además, se actualizan inspectores de aduanas para detección de sustancias y productos en fronteras, así como la sustitución paulatina de equipos para otros con tecnologías amigables con el medio ambiente.

La capa de ozono es un escudo natural, que protege al planeta de los rayos ultravioletas que provienen del sol, y que permite que se haya desarrollado la vida en la tierra tal y como la conocemos hoy.