Enfoque

trabajo intersectorial
Trabajo intersectorial

Como se expresa en los informes nacionales sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio, el ODM 3 ha sido logrado en Cuba (Cifras ilustrativas). A la vez, se continúa monitoreando el progreso de la igualdad entre mujeres y hombres conscientes de que ello favorece el desarrollo humano en general y el cumplimiento de los restantes ODM. En correspondencia, Cuba implementa proyectos y programas de desarrollo generales y sectoriales que contribuyen a la igualdad entre mujeres y hombres y toman como referencia clave la implementación de: las medidas del Plan de Acción Nacional de Seguimiento a la Conferencia de Beijing, las recomendaciones realizadas por el Comité de Expertas de la CEDAW a los informes periódicos presentados por el país, y los objetivos relativos a género aprobados en la Primera Conferencia Nacional.

La creación de nuevas fuentes empleo, la capacitación técnica-profesional para el desempeño de labores tradicionalmente consideradas como “masculinas”, la preparación en temas jurídicos, y la promoción de salud, son áreas priorizadas para fortalecer el empoderamiento de las mujeres en condiciones de igualdad de género. Desde el 2012, y como expresado en la 1era Conferencia Nacional, para garantizar la unidad de todas y todos y el ejercicio de los derechos de las personas se considera indispensable enfrentar los prejuicios y conductas discriminatorias por color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial y otros que son contrarios a la Constitución y las leyes, atentan contra la unidad nacional y limitan el ejercicio de los derechos de las personas. Todo ello constituye muestras del compromiso y la voluntad del Estado de asumir la responsabilidad de la puesta en práctica de políticas para potenciar el adelanto de las mujeres y el desarrollo de la igualdad de género.

Para acompañar más efectivamente a los esfuerzos nacionales en materia de desarrollo, el PNUD  vincula estrechamente las dimensiones del enfoque de género con su paradigma de desarrollo humano, y asume y potencia la implementación de las dos estrategias básicas acordadas Beijing, 1995: la transversalización de género y el empoderamiento de las mujeres. Las intervenciones de desarrollo que PNUD acompaña están alineadas con las políticas y resultados acordados en la Estrategia Global de Género “Empoderadas e Iguales” y con  el Plan de Acción Regional para la Igualdad de género 2012-2013 “Innovación, Conocimiento y Práctica para la Igualdad de Género”.

Con la colaboración del PNUD, en el 2012 se alcanzaron los siguientes resultados:

-Fortalecido el proceso para la institucionalización de género en la respuesta efectiva al VIH/sida en Cuba;

-Aumentadas las capacidades formativas y de gestión de actores locales y de instituciones nacionales vinculadas al sector agropecuario en Cuba, para el diseño e implementación de iniciativas, programas y estrategias de seguridad alimentaria que contribuyen a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres;

-Fortalecidas capacidades institucionales y humanas desde una perspectiva de género y de derechos con el sector jurídico en Cuba; y

-Asegurada la transversalización de género en el proceso de formulación del UNDAF 2014-2018, Cuba.