El rol del PNUD en Cuba


El PNUD contribuye al desarrollo humano sostenible en sus dimensiones económica, social y ambiental. Acompaña al país en su proceso de implementación de los Lineamientos de la política económica y social, para la actualización del modelo de desarrollo. Promueve una economía más dinámica y competitiva, la preservación de los logros sociales y los niveles de equidad, incorporando formas de hacer que fomentan la sostenibilidad de los recursos naturales, el uso de las energías renovables, y la resiliencia ante el cambio climático y los desastres naturales.

La cooperación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con Cuba, comenzó en la década de los años sesenta. Sin embargo, el primer programa fue aprobado por el Consejo de Administración del PNUD en 1973 y el 17 de mayo de 1975 se firmó el primer Acuerdo Básico entre el Gobierno Cubano y el PNUD, que aún continúa vigente.

¿Qué hacemos para lograrlo?

La cooperación y experiencia ofrecida por el PNUD ha permitido trabajar en estrecha alianza con las autoridades locales y nacionales para promover el desarrollo sostenible de la nación cubana, en un contexto donde la seguridad alimentaria, la descentralización, la eficiencia energética y el uso de las energías renovables buscan una economía con mayores capacidades de exportación y sustitución de importaciones, para preservar el bienestar del pueblo.

El PNUD en Cuba ha fortalecido sus alianzas estratégicas con donantes y con el país en función de lograr una mayor coordinación de sus acciones, un mayor impacto de las mismas y un uso más eficiente de los recursos movilizados. De esta forma, contribuimos a que el país avance en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y otros compromisos asumidos en diferentes foros internacionales. Estos resultados han sido acompañados de un proceso de diálogo profundo y de difusión de resultados y buenas prácticas.

Asimismo, y sin perder de vista el desarrollo sostenible la cooperación ha permitido al PNUD apoyar los procesos de descentralización económica, y el empoderamiento de los actores locales para la gestión económica basada en las potencialidades y capacidades del territorio.

Igualmente, se fortalecen las capacidades institucionales a nivel local para alcanzar una gestión integral de la reducción de riesgo de desastres, específicamente en los gobiernos locales y los sectores responsables de los Sistemas de Alerta Temprana (SAT), la respuesta ante eventos climatológicos extremos, los impactos del Cambio Climático y la amenaza de sismos. En este sentido, la cooperación Sur-Sur continúa siendo un eje prioritario.

Pero para que todo desarrollo sea realmente sostenible se deben tener en cuenta los tres aspectos fundamentales: el social, el económico y el ambiental. Siendo éste último un factor fundamental para garantizar el futuro de las generaciones posteriores.

Es por ello que el PNUD en Cuba facilita un enfoque territorial de la preservación del medio ambiente y la adaptación al cambio climático en armonía total con los sectores económicos clave que actúan en el territorio. Igualmente, acompaña al país en la aplicación de la estrategia ambiental nacional y en alcanzar el cumplimiento de los compromisos ambientales internacionales, fortaleciendo alianzas con los centros de investigación y las instituciones nacionales.

La promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son dos estrategias transversales y complementarias en todo el quehacer del PNUD.

A nivel global nos concentramos en ayudar a los países a elaborar y compartir soluciones para los desafíos que plantean las cuestiones siguientes: Gobernabilidad democrática, Reducción de la pobreza, Prevención y recuperación de las crisis, Energía y Medio ambiente, VIH/SIDA. En cada una de estas esferas temáticas, el PNUD promueve la cooperación Sur-Sur.

¿Cuáles son nuestros resultados?

La focalización estratégica en 4 áreas de trabajo permitió posicionarse en ejes claves vinculados a la actualización del modelo cubano: desarrollo y empoderamiento local, gestión de los gobiernos locales, desarrollo sostenible y gestión de riesgos con enfoque territorial promoviendo una mayor resiliencia habitacional. Apoyamos los procesos sociales por la igualdad de derechos y el no-estigma y discriminación, en favor de grupos poblacionales como PVS, trans y HSH y se acompañó a las instituciones nacionales con acciones afirmativas para cerrar brechas de género. La experiencia transferida y los resultados alcanzados contribuyeron a instituir legal o normativamente procesos y herramientas de trabajo.

Identificamos y aprovechamos nuevas oportunidades en temas prioritarios de país con espacios para la innovación: seguridad alimentaria, desde el estímulo productivo, la gestión organizacional (encadenamiento) y el trabajo con el sector no-estatal (cooperativo y nuevos usufructuarios); y la adaptación al cambio climático, con enfoque transversal, con medidas en sector agropecuario, y estudios de vulnerabilidad y riesgo incorporando la elevación del nivel del mar. Se catalizaron nuevas alianzas como es el ejemplo de la Unión Europea y enfoques integrados (multidonantes y conjuntos).

La implementación nacional, con programación participativa alineada a políticas nacionales, facilitó apropiación y articulación local-nacional e inter-sectorial. Se flexibilizaron procesos operacionales en adaptación al contexto interno cambiante.

¿Quiénes toman las decisiones?

Las esferas de cooperación definidas en el Programa de País (CPD) 2008-2012, responden a los objetivos del MANUD (Marco de Asistencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo), de acuerdo con las prioridades nacionales identificadas por el Gobierno de Cuba y están alineadas con las áreas de práctica del Plan Estratégico Global del PNUD 2008-2011. Los resultados del CPD contribuirán al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y con otros compromisos asumidos por el país en cumbres y conferencias de las Naciones Unidas. Como resultado de un proceso consultativo y ampliamente participativo entre el PNUD y los principales actores nacionales contrapartes del programa se está finalizando el Plan de acción del Programa de país (CPAP).

El PNUD contribuye activamente al proceso de formulación, aprobación, seguimiento y evaluación de los proyectos; apoya su implementación; capacita al personal del Gobierno en su gestión; brinda apoyo técnico a través de agencias especializadas del Sistema de Naciones Unidas o de consultorías independientes; realiza control financiero y proporciona una auditoría independiente.

Existen dos modalidades de ejecución principales.

Ejecución nacional (NIM): Esta modalidad es la principal forma de ejecución en Cuba y establece que las autoridades nacionales tengan la dirección del programa o del proyecto así como la responsabilidad del mismo. El PNUD ayuda, en este caso, en la definición del programa o del proyecto y acompaña su ejecución, pero la conducción y responsabilidad por el alcance de los resultados y la operación financiera, administrativa y técnica, continúan siendo de la contraparte nacional.

Ejecución directa (DIM): En esta modalidad de ejecución, es el PNUD el responsable de la dirección y ejecución del proyecto o programa, en línea con las normas y procedimientos de la Organización y rinde cuenta por el manejo adecuado de los respectivos fondos.

¿Cuántos somos?

Basados en la premisas de transparencia e igualdad de oportunidades prevalecientes en las Naciones Unidas, el PNUD en Cuba publica de forma sistemática y de acuerdo a las necesidades de fortalecimiento de sus capacidades profesionales las vacantes a los diferentes puestos.

Tipo de contrato

Sub Total

Contrato de servicio

32

Staff PNUD

30

Total

62

Contáctenos
PNUD en Cuba Phone: 537 2041513
Email: registry.cu@undp.org Fax: 537 2041516
Informe del Cordinador Residente

 

 

Ver todos los reportes